domingo, 13 de noviembre de 2011
okey, hola.
No sé por qué, pero acá esta. Si, me da pudor... pero bueno, dan ganas de comunicar. Lea si lo desea, pero debo advertirle... de esta cabeza nacen un sinfín de pensamientos. Algunos nuevos y otros repetitivos (es que me encanta darle vuelta a las cosas una y otra vez).
jueves, 29 de septiembre de 2011
Ortografía
No sé ustedes (lectores imaginarios), pero a mi me molestan las faltas de ortografía. O sea como que las leo y me molestan visualmente. No soy seeeeca en redacción, pero en ortografía si que trato de que no se me pase NADA. Es que hay tantas herramientas para tener buena ortografía que me parece absoluta FLOJERA no fijarte. O sea gall@s: word, diccionarios, google, etc. Todos ellos corrigen. Hasta esta misma cosa en la que escribo me marca con rojo si me equivoco. Entonces a lo que voy... ¿Cuál es el problema de corregir? No toma más de 10 segundos. En serio.
Y lo que me produce más curiosidad es la gente que se enoja. O sea te hago un favor avisando tu falta de ortografía y tu me respondes con una mala cara. ¿Qué les pasa? es ayuda. No te estoy diciendo imbécil, ni nada por el estilo. Te estoy avisando que escribiste mal y punto. Te evito pasar una plancha si el día de mañana tienes que enviar un mail a alguien importante (ya si, soné súper mala onda, pero igual es cierto).
Sé que hay gente que le cuesta mucho y que para ellos es una real lata, pero ¡vamos! hay muchas herramientas (ya nombradas).
Así que ese es el mensaje de hoy: no sea flojo y escriba bien. No hay excusa que valga.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Mi vida y el cáncer.
Si, hablo de la enfermedad. No hablo del horóscopo, ni de quiénes conozco que sean Cáncer (una amiga y mi hermano. Éste último cuando era chico pensaba que su signo era SIDA, porque sólo se acordaba de que su signo era el nombre de una enfermedad).
Resulta que al Cáncer lo vine a conocer cuando era chica (no recuerdo edad). Una tía (política) le dio cáncer de mama bien joven. Era esposa de mi tío (hermano de mi mamá). En honor a la verdad no entendía de que se trataba, ni que era... sólo sabía que era grave y que mataba. La gente andaba triste y preocupada. Cuando a ella le quedaba poco tiempo de vida la fuimos a ver y sentí que tenía que sufrir. La pieza era oscura, ella se veía débil y todos sufrían a su alrededor. Sentía que era lo correcto y me acoplé a ese sufrimiento. Tal vez porque todos sufrían y era el deber ser. La verdad es que entendía poco.
Cuando murió nunca supe detalles del asunto y creo que nunca los sabré (no se si quiera en realidad). La cosa es que en el funeral mismo fue que sentí pena, pero no porque debía. La sentí no más. Y sentí rabia también. Me molestaba que la gente hablara o sonriera en ese minuto. A mi no me parecía chistoso y no estábamos en un evento social. Era un funeral y era una muerte injusta. Siempre tuve esa sensación de injusticia.
Con el tiempo me fui enterando de los diversos Cáncer en la familia directa. Que a la tiroides, que a la próstata, etc. Algunos cobrando vidas y otro regulado como en el caso de mi abuelo. Ahí el Cáncer ya no me sonaba tan a sinónimo de muerte. Pero era grave. O sea, es grave.
Con todos esos antecedentes familiares era de esperarse que apareciera una vez más. Y si poh, apareció y en mi mamá. O sea hasta el minuto es un tumor, pero tiene 95% de probabilidad de ser Cáncer (o sea, para nosotros ES). Apareció en un momento especial. Estábamos reencontrándonos como madre-hija y apareció. Evidentemente el Cáncer no lo perdona todo, ni borra el pasado o los errores, pero es una alarma que te hace reflexionar si o si. Piensas si fuiste justa o no. Y estoy tranquila, fui justa, hice lo que tenía que hacer. Al final si uno la caga tiene que asumirlo y no porque te de Cáncer las cosas no existieron. Pero por otro lado el Cáncer tiene la ventaja de no querer exigir el perdón, porque obvio hay cosas más importantes y no se ve/siente necesario pedirlo. Pasa a segundo plano y con toda razón.
Lo más curioso del Cáncer, y es algo que no sabía, es que tiene distintos tipos. En este caso es Cáncer de mama y hay varios tipos (onda nombres cr5 o cr4. Igual inventé esos nombres, por si acaso). Se supone que unos son más fulminantes que otros. Depende del tamaño, de la rapidez del crecimiento, de su forma. O sea depende de muchas cosas el pronóstico del Cáncer. Si es operable o no. Si estay cagá o no. Hasta el momento mi vieja no está cagá y eso es buen pronóstico.
Lo importante, y que me llama profundamente la atención, es la calma que tenemos como familia. O sea ninguno pensó en lanzarse a las vías del metro o encerrarse a llorar y esperar que se acabe el mundo mañana. Ni tampoco nadie gritó al cielo exigiendo explicaciones al pulentísimo. Y es que ¿por qué no? ¿por qué no nos podía pasar a nosotros? a mucha gente le pasa, ¿por qué a nosotros no? No podíamos ser tan ilusos, o creernos no se qué, teniendo en cuenta los antecedentes familiares. Es como que el día de mañana si me da Cáncer me pregunte por qué. O sea está esa posibilidad ahí y no me puedo hacer la loca.
Y he pensado harto en la muerte. Los accidentes mediáticos en el país, el accidente en moto de mi primo, mi vieja con su probabilidad de Cáncer. La muerte está ahí mostrándose. Sin ninguna vergüenza. A la vista de todos. Y pensé en mi ¿qué pasaría si me muero? obvio que quedarían cosas pendientes, pero estoy tan feliz conmigo misma que siento que no me da miedo. No me day miedo pelá. Me da miedo la forma, obvio. Pero la pelá misma no. O sea si me reconozco como una persona feliz, no tengo por qué temer. Es verdad eso de vivir el día a día intensamente (tanto lo bueno como lo malo). No te deja con ninguna deuda contigo mismo. No te debes nada, nada de nada. Que se te vaya la vida planeando y no disfrutando, eso deberse y ahí hay que temerle a la pelaita esa.
Si es que puedo concluir algo es lo siguiente: hay que ser responsable con uno mismo. Si me quiero me cuido. Si me quiero vivo a concho. Si me quiero no me debo nada. Punto.
Hola
La verdad es que abrí blogger y puse "nueva entrada" sin saber de qué escribir. O sea tengo las ganas, pero no sé qué escribir. No sé y no sé poh.
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Hace un rato estaba pensando en las relaciones humanas. Siempre pensé que esperar cosas de la gente era lo lógico, porque también la gente que me rodea espera cosas de mi. Onda que sea buena persona, responsable, que sea preocupada por los demás, que les preste oreja cuando lo necesiten y un sin fin de etc. Entonces según mi percepción estaba bien esperar cosas de la gente que te rodea. Resulta que claro... me pegué el porrazo y me decepcioné de mis más cercanos. Ahí me pegué el alcachofazo de que no hay que esperar nada de la gente... lo que no significa no exigir lo mínimo (léase: respeto, sentido común y cosas así. Igual básicamente se resume en respeto, porque el sentido común hay gente que no lo incorpora no más).
Pero también caché que del otro lado esperan cosas de uno, porque básicamente uno se los permite. ¿Me explico? por ejemplo si dejo que Juanito me cuente sus problemas, lo escucho atento cada vez que está en aprietos y le doy consejos... resulta que me convierto en la psicóloga de Juanito. Me llama para pedir hora y ni siquiera me paga. Maldito Juanito explotador. Juanito abusa de mis oídos sin darse cuenta y yo tampoco me doy cuenta de en qué minuto me titulé de psicóloga. Pero en parte es mi culpa, yo lo dejé poh. Jamás le dije a Juanito "oye soy tu amiga, ahora toca que TU ME ESCUCHES" o "Juanito explotador: ¡¡¡no soy tu psicóloga mierda!!!". ¿Me expliqué bien? mmm.
Cuando al fin te das cuenta y empiezas a revertir la situación es cuando queda la cagá. Tus amigos se enojan por tu sinceridad y falta de atención a sus problemas. Tu hermano se enoja y patalea porque OSASTE EN ALEGARLE weas obvias (acá no hay sentido común incorporado). Y términos como "loca", "enojona", "weona grave" o consejos al estilo "ay relájate" son pan de cada día (bueno, no tanto. Pero son seguidos).
Y terminas mandando al mundo al carajo. Porque esta vez piensas "váyanse todos a la chucha que ahora me toca a mi... y si no esperaban eso tanto mejor". Porque la mochila de lo que la gente espera de uno pesa y harto. Sin darme cuenta me hacía cargo de problemas ajenos y de los míos a ratos (o derechamente no).
Lo mejor es la percepción nueva del mundo. De mi misma, de quiénes me rodean. Hay quiénes ya no me identifican y cargo con el peso de no saber qué hacer con esas personas. Porque el cariño es inmenso, pero la falta de identidad hace que la frustración se presente y queda ese gustito amargo. Pero por otro lado existen las ganas de conocer gente nueva, refrescar el aire, y que si hay gente que no me agrada ni siquiera me lo cuestiono (no, si era tan weona diocito).
Y lo que me pasa es prioridad. ¿Cachan eso? PRIORIDAD PO. Sé que suena lógico, pero en serio que no lo tenia incorporado. Pregúntense cuantas veces han dejado de hacer/sentir cosas por ocuparse de otros y van a cachar de lo que hablo.
Igual hay gente linda que te dice que eres valiente o que te admira, pero eso es un halago. Cuando uno se admira y se siente valiente, ESO ES LA RAJA (y lo importante).
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Ahora a lo importante ¿cuándo compartiré este blog? no sé. Es que me da como lata todavía. Arrepiéntete kalubea, arrepiéntete.
lunes, 26 de septiembre de 2011
Explicación:
Hola, tengo blog nuevo.
Llegué a tener 4 blogs.
Uno personal (duró años), otro personal de nuevo (duró poco y se creó en una de las tantas etapas de cambio), uno compartido (ociosidades varias) y un intento de escribir sobre películas, series, televisión (cualquier cosa que se vea en la tevé y pensaba opinar).
Antes no era tan dispersa (creo).
Por eso volví al formato del "blog personal" (como el primero). Escribí puras leseras, pero comunicaba. Lo que se me ocurría lo escribía y eso necesito ahora.
Hablar es más difícil que escribir, sobretodo cuando no puedes hacer un templo de egocentrismo y debes escuchar al otro.
Y es que ando tan egoísta que no estoy ni ahí con escuchar a otros. Agoté el frasco de atención a las cosas ajenas (queda una reserva para casos especiales).
Y eso. Creo que olvidé hasta como escribir.
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