miércoles, 28 de septiembre de 2011

Hola

La verdad es que abrí blogger y puse "nueva entrada" sin saber de qué escribir. O sea tengo las ganas, pero no sé qué escribir. No sé y no sé poh.

...

...

Hace un rato estaba pensando en las relaciones humanas. Siempre pensé que esperar cosas de la gente era lo lógico, porque también la gente que me rodea espera cosas de mi. Onda que sea buena persona, responsable, que sea preocupada por los demás, que les preste oreja cuando lo necesiten y un sin fin de etc. Entonces según mi percepción estaba bien esperar cosas de la gente que te rodea. Resulta que claro... me pegué el porrazo y me decepcioné de mis más cercanos. Ahí me pegué el alcachofazo de que no hay que esperar nada de la gente... lo que no significa no exigir lo mínimo (léase: respeto, sentido común y cosas así. Igual básicamente se resume en respeto, porque el sentido común hay gente que no lo incorpora no más).

Pero también caché que del otro lado esperan cosas de uno, porque básicamente uno se los permite. ¿Me explico? por ejemplo si dejo que Juanito me cuente sus problemas, lo escucho atento cada vez que está en aprietos y le doy consejos... resulta que me convierto en la psicóloga de Juanito. Me llama para pedir hora y ni siquiera me paga. Maldito Juanito explotador. Juanito abusa de mis oídos sin darse cuenta y yo tampoco me doy cuenta de en qué minuto me titulé de psicóloga. Pero en parte es mi culpa, yo lo dejé poh. Jamás le dije a Juanito "oye soy tu amiga, ahora toca que TU ME ESCUCHES" o "Juanito explotador: ¡¡¡no soy tu psicóloga mierda!!!". ¿Me expliqué bien? mmm.

Cuando al fin te das cuenta y empiezas a revertir la situación es cuando queda la cagá. Tus amigos se enojan por tu sinceridad y falta de atención a sus problemas. Tu hermano se enoja y patalea porque OSASTE EN ALEGARLE weas obvias (acá no hay sentido común incorporado). Y términos como "loca", "enojona", "weona grave" o consejos al estilo "ay relájate" son pan de cada día (bueno, no tanto. Pero son seguidos).

Y terminas mandando al mundo al carajo. Porque esta vez piensas "váyanse todos a la chucha que ahora me toca a mi... y si no esperaban eso tanto mejor". Porque la mochila de lo que la gente espera de uno pesa y harto. Sin darme cuenta me hacía cargo de problemas ajenos y de los míos a ratos (o derechamente no).

Lo mejor es la percepción nueva del mundo. De mi misma, de quiénes me rodean. Hay quiénes ya no me identifican y cargo con el peso de no saber qué hacer con esas personas. Porque el cariño es inmenso, pero la falta de identidad hace que la frustración se presente y queda ese gustito amargo. Pero por otro lado existen las ganas de conocer gente nueva, refrescar el aire, y que si hay gente que no me agrada ni siquiera me lo cuestiono (no, si era tan weona diocito).

Y lo que me pasa es prioridad. ¿Cachan eso? PRIORIDAD PO. Sé que suena lógico, pero en serio que no lo tenia incorporado. Pregúntense cuantas veces han dejado de hacer/sentir cosas por ocuparse de otros y van a cachar de lo que hablo.

Igual hay gente linda que te dice que eres valiente o que te admira, pero eso es un halago. Cuando uno se admira y se siente valiente, ESO ES LA RAJA (y lo importante).

...

Ahora a lo importante ¿cuándo compartiré este blog? no sé. Es que me da como lata todavía. Arrepiéntete kalubea, arrepiéntete.

No hay comentarios:

Publicar un comentario