miércoles, 19 de septiembre de 2012

El misterio es contradicción*

Hola blog. Si... soy yo. Pucha, no sé si volví, pero necesitaba escribir. Me conoces bien... a veces surgen ideas y debo exponerlas, aunque finalmente terminen siendo ideas dispersas. Si, como yo. Además, mi lado exhibicionista aparece de repente.  Jajaja, claro... no tengo idea de que escribiré! obvio! pero qué va! qué tanta cuestión! 

Estuve leyendo las cosas que escribí. Son del año pasado y el tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos (dicen por ahí). No sé por qué, pero siempre tengo la sensación de que cambié y que esa que escribió era una lolita que conocía y que ya no me identifica (Porque... oye que estoy distinta! Oye que estoy grande! Oye que me han pasado cosas!) . Siempre pasan cosas y nunca pasa nada a la vez. Esa dualidad, esa contradicción que nos hace ser tan humanos (supongo que no soy sólo yo, no? pulentísimo? aló?).

Y mi contradicción es la siguiente: soy un roboc / soy muy humana.

Ya, rían. Probablemente es una de las cosas más tontas escritas en estos últimos 5 minutos, porque sí... hay gente que escribe más weas que uno y que además tienen la patudez de no reconocerlo, JÁ (vea twittersh). Pero es verdad. A ratos funciono como un roboc: mecánica, sin sentimientos. Y cuando me doy cuenta de que estoy cayendo en el robocismo, freno. Es que no. Es que no! no, no, no! y me cuelgo mi collar de corazón (en serio tengo uno, es rojo y muy bonito. Cada vez que lo uso y la gente lo nota, termino diciendo "es que hoy decidí usarlo". La cagó que profunda que soy).

Es que estoy en contra del robocismo, estoy en contra de esos seres a los que no les importa nada. Esos que decidieron no usar su collar de corazón, porque parece que no tienen, y todo les importa un real carajo. No quiero que la gente me importe un carajo. No quiero que la vida me importe un carajo. No quiero que lo que me rodea me importe un carajo.

Pero por otro lado no quiero involucrarme más de la cuenta con las personas. No digo que no lo haga, de hecho lo hago... pero duele cuando sólo están de paso. No es que todo el mundo esté de paso, pero no todos quedan. Y claro... me encariño, me da pena. Últimamente me la llevo en despedidas y promesas que son difíciles de cumplir. "Oye, pero si nos seguiremos viendo". Corte. "Pucha mañana no puedo y la otra semana?". Corte. "Y la otra semana?". Corte. Suma y sigue. Personas que están de paso. Es bakan que hayan pasado, pero es triste la despedida. Odio las despedidas.

Felicidad y tristeza. Otra vez la puta dualidad. Otra vez la contradicción.

Otra vez somos muy humanos y tampoco me gusta demasiado.

* El título? tal vez no tiene nada que ver. Pero es una letra de Cerati. Qué importa.


No hay comentarios:

Publicar un comentario